Diccionario de la Ciencia y de la Técnica del Renacimiento
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Variantes: congelar, conjelar.
( tomado del lat. congelāre 'íd.' (DECH) ).

1. v. prnl.

1ª datación del corpus: Pérez Vargas, De re metallica, 1568.
Marca diatécnica: Fil. Nat.

Definición:

Transformar una sustancia líquida en una masa sólida y pastosa por la acción de frío.

Sinónimos(s):

cuajar1, helar1.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Como conste y sea verdad que la materia primera de los metales todos sea humidad fluxible, a manera de agua, incorporada con lo terrestre seco subtil, y, congelándose, se convierte en metal, lo qual no puede ser sin calor, conoscemos claramente que no la frialdad, sino el calor, es efficiente causa de los metales. (Pérez Vargas, De re metallica, 1568, fol. 8r).

Ejemplo 2:

También se ensaya tomando el mineral del azogue, y moliéndolo y echándolo en un vaso de barro a manera de alcatara, que tenga una cobertera con su nariz larga; y el vaso se ponga al fuego con el metal. Y debaxo de la nariz o alambique se ponga un vaso lleno de agua fría, donde pueda destilar. Y, dando calor a la mina, el azogue sube en humo y destila por el alambique y nariz, y, cayendo en el vaso de agua fría, se quaja y congela. (Pérez Vargas, De re metallica, 1568, fols. 74r-74v).

Ejemplo 3:

Ansí se les acomoda en el suelo unos vasos de esa misma hechura, para que sirvan de recetáculo de la lixía. Y de éstos lo toman y lo ponen dentro de las calderas a cozer. Y después de cozido, se pone la lexía a enfriar dentro de unos vasos, y ansí se va congelando en pedacillos, como sal. (Pseudo Juanelo Turriano, Veinte y un libros, a. 1605, fols. 343r-343v).


2. v. tr. u. t. c. prnl.

1ª datación del corpus: Fernández de Enciso, Suma de Geographía, 1530.
Marca diatécnica: Fil. Nat.

Definición:

Dicho de la nieve o del agua: Formar superficies sólidas

Sinónimos(s):

cuajar2, helar.

Antónimos(s):

deshacer3, derretir.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Los mareantes tienen necessidad de amaynar las velas en viendo congelarse las nuves de los vapores, porque si esperan al topamiento d’ellos, las tempestades son tan prestas y tan furiosas que no les dan lugar a que las abaxen. (Fernández de Enciso, Suma de Geographía, 1530, fol. IXr).

Ejemplo 2:

Las aguas de las nieves tienen lo mismo, aunque ellas se van mucho acercando a la bondad de las aguas de las lluvias, porque, en siendo congelada por causa del frío, entonçes se va repretando en sí. (Pseudo Juanelo Turriano, Veinte y un libros, ca. 1605, fol. 192v).

Ejemplo 3:

Dize Serapión que las minas del salitre fueron como las minas de la sal, porque se halla alguno de aguas correntías, las quales se conjelan casi como piedra, y esto mismo afirma Plinio. (Roxas, Sumario milicia, 1607, fol. 96r).


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