Diccionario de la Ciencia y de la Técnica del Renacimiento
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Variantes: quicio, quiçio.

1. sust. m.

1ª datación del corpus: Loçano, Alberto, Architectura, 1582.
Marca diatécnica: Carp.

Definición:

Madero que asegura las puertas y ventanas por medio de pernios y bisagras, para que girando se abran y cierren. (DLE, s. v. quicial).

Sinónimos(s):

quicial, quiciera.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

El olmo, porque siempre conserva el estar hierto firmemente, por esso le tienen por bueno para los quicios de las puertas, pero dizen que conviene que se buelva, de suerte que esté la raýz arriba y la punta abajo. (Loçano, Alberto, Architectura, 1582, pág. 45).

Ejemplo 2:

Las puertas tienen sus proporciones de miembros. Entre los miembros, el principal es el quicio. De éste ay dos maneras: porque al lado d’esta puerta se le ponen assideros de hierro o harpones, o de la esquina de la puerta sale un perno, en cuya punta se mueve assentada la puerta. (Loçano, Alberto, Architectura, 1582, pág. 119).


2. sust. m.

1ª datación del corpus: Urrea, Vitruvio, Architectura, 1582.
Marca diatécnica: Mec.

Definición:

Orificio en que encaja un eje.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

En cada espacio se pongan sus arbúsculas, que en griego se llaman amasopodes, en los quales los exes de las ruedas se arrebuelven, cubiertas con planchas de hierro. Y han de estar también templados, que tengan los quicios y agujeros donde las barras traspassadas desembaracen el bolver. (Urrea, Vitruvio, Architectura, 1582, fol. 136r).


3. sust. m.

1ª datación del corpus: Besson, Teatro instrumentos, 1602.
Marca diatécnica: Mec.

Definición:

Espiga en que termina el extremo inferior de un árbol vertical o de otra pieza análoga, para servirle de apoyo y facilitar su rotación. (DRAE, s.v. gorrón).

Sinónimos(s):

gorrón, guijo, perno3, raposo.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Allende d’esto, el caracol ha d’estar en la metad de l’arca, y allí tener su movimiento libre, restribando en su quicio; el qual quicio se mete en aquel agujero redondo que hazia poniente se vee en la figura entera de todo el instrumento. (Besson, Teatro instrumentos, 1602, fol. Cv).

Ejemplo 2:

Empero, del caracol que parece notarás esto: que él sirve a alçar y baxar la muela de piedra, y que está fixo y se pone en lugar del quicio para que, puesto el tal caracol en el centro de la maça, pueda la rueda libremente voltarse. (Besson, Teatro instrumentos, 1602, fol. H2v).

Ejemplo 3:

En aquel lugar do el dicho clavo o quicio de la balança está fixo, tiene una abertura en medio, para que sea el movimiento de la balança libre hazia arriba y hazia baxo. Tiene, a más d’esto, esta mesma viga, al cabo de mediodía, un agujero, por el qual se entra el quicio del árbol que tiene la rueda, el qual árbol tiene también otro quicio que se entra también en una piedra que está debaxo de l’agua. (Besson, Teatro instrumentos, 1602, fol. N1v).


4. sust. m.

1ª datación del corpus: Medina, Arte de navegar, 1545.
Marca diatécnica: Astr.

Definición:

Cada uno de los dos extremos del eje de la esfera celeste.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Y assí se entienden aquí los polos por los dos quicios o cabos de un exe que se ymagina sobre que los cielos se mueven. Estos polos no se veen, mas son ymaginados y imagínanse en el primer móbil en esta manera. (Medina, Arte de navegar, 1545, fol. 69v).

Ejemplo 2:

Los polos del mundo, a los quales muchos llaman quiçios y vértices, son los puntos extremos del exe. Éstos son dos: el uno es septentrional, llamado Norte; el otro, austral, dicho Sur. El septentrional se dize Árctico, Boreal, o Aquilonar, y siempre en nuestra habitación apareçe. El austral se dize Meridional y Antárctico, el qual siempre en esta nuestra habitación se asconde debaxo de nuestro horizonte. (Apiano, Cosmographía, 1575, fol. 3v).

Ejemplo 3:

El cielo se buelve continuamente alrededor de la tierra y del mar sobre los polos y exes, porque en estos lugares la naturaleza puso sus exes o quicios, como centros; el uno, apartado de la tierra y de la mar encima del mundo, y después de las estrellas del Septentrión; el otro, por el contrario, más allá, debaxo de la tierra, en las partes meridionales. (Urrea, Vitruvio, Architectura, 1582, fol. 114r).


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