Diccionario de la Ciencia y de la Técnica del Renacimiento
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Variantes: acicalar, azecalar.
( del ár. hisp. *iqál o siqál, y este del ár. clás. ṣiqāl 'instrumento para pulir o bruñir' (DRAE) (DECH) ).
Familia léxica: acicalado, acicaladura.

1. v. tr. u. t. c. prnl.

1ª datación del corpus: Pérez Vargas, De re metallica, 1568.
Marca diatécnica: Constr.,Metal.

Definición:

Limpiar, alisar o bruñir un material para darle lustre.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Siendo los metales perspicuos y densos, por razón de una humidad espessa, subtil y pura que todos communican, deven ser por fuerça luzios, resplandescientes, y tanto más quanto más el metal participare d’esta humidad, acicalándose. (Pérez Vargas, De re metallica, 1568, fol. 23v).

Ejemplo 2:

El que más reluze es el oro y después la plata, aunque los alchimistas afirman que, apurado el hierro y acicalado, resplandesce mucho, como un espejo, a causa de quedar lo húmido dispuesto para bien acicalarse. (Pérez Vargas, De re metallica, 1568, fol. 23v).

Ejemplo 3:

Aprendí de las obras de los antiguos que se pueden aplanar los mármoles más tiernos con las mismas herramientas con que se rae la materia. También usaron componer las piedras toscas que tuviessen solamente labradas las cabeças y los lados, con lo qual se pudiessen bien juntar entre sí. Hecha la obra, azecalavan después lo que avía tosco y lo pulían. (Loçano, Alberto, Architectura, 1582, pág. 185).



Véase piedra de ~.

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