Diccionario de la Ciencia y de la Técnica del Renacimiento
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( tomado del lat. innumerābĭlis (OLD) ).

1. adj.

1ª datación del corpus: Escalante, Discurso de la navegación, 1577.
Marca diatécnica: Arit.

Definición:

Que no se puede reducir a número. (DRAE).

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Los barcos de los pescadores, assí en la mar como en los ríos, son innumerables, de que resulta ser la tierra más bien proveýda y regalada de pescado que ay en el mundo; porque, como he dicho, aunque sea quinientas leguas de tierra adentro, se come cada día pescado fresco de la mar. (Escalante, Discurso de la navegación, 1577, fol. 59v-60r).

Ejemplo 2:

Y esto vese oy en día en algunos terraplenos antiguos en quien se ha hecho prueva, y, aunque queriéndolos arrasar, no han podido con picos hazerlo, por ser innumerable el gasto que se haze por no poder en un día un trabajador derribar sino muy poquito y quebrando cien picos; pero antes de passar ocho o diez años sobre averle hecho, no vale nada. (González de Medina, Examen fortificación, 1599, pág. 35).

Ejemplo 3:

Y así bemos que aquel famoso Alexandro con un pequeño exérçito acometió las ynnumerables jentes de Darío y lo vençió, y Aníbal, haviendo pasado a Ytalia y bençido los romanos en muchas vatallas; bisto esto, el senado hizo un mui grande exérçito con el qual vinieron a encontrar a Anibal. (Roxas, Sumario milicia, 1607, fol. 63r).


2. adj.

1ª datación del corpus: Anónimo, Repertorio tiempos, 1554.

Definición:

Abundante, numeroso, cuantioso. (DRAE, s. v. copioso).

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Ay en el octavo cielo tantas y tan innumerables estrellas quantas hasta oy ningún hombre ha podido numerar, aunque los antiguos, como fueron los caldeos, babilonios y egipcios, consideraron cierta quantidad d’ellas y para mejor numerarlas, teniendo atención también a los efectos que experimentaron de sus influencias, ordenáronlas en quarenta y ocho ymágines, donde son collocadas mil y veynte y dos estrellas, las más prefulgentes; toda la otra multitud queda ignota. (Anónimo, Repertorio tiempos, 1554, fol. XXr).

Ejemplo 2:

La virtud de la cuenta es tan innumerable, que sólo Dios es el que la puede acabar de contar; teniendo sus ciertos límites todas las otras sciencias, sola ésta, de la qual el hombre se dize racional, no tiene fin. (Pérez de Moya, Arithmética práctica, 1562, XIII).

Ejemplo 3:

Y assí como estos valerosos y fuertes hombres ayudaron con su fortaleza sus opprimidas repúblicas, assí uvo innumerables otros que con la grandeza de su saber, entendimiento y letras, que con trabajo adquirieron, destruyeron el ygnorancia, restituyeron el uso de la razón, entre sus naturales escuro y obnubilado. (Pérez Vargas, De re metallica, 1568, IIIr).


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