Diccionario de la Ciencia y de la Técnica del Renacimiento
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Variantes: diezmo.
( del lat. dĕcĭmus ' íd.' ).

1. sust. m.

1ª datación del corpus: Pérez de Moya, Arithmética práctica, 1562.
Marca diatécnica: Arit.

Definición:

Cada una de las diez partes iguales en que se divide un todo.

Sinónimos(s):

decén, diezavo.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Uno encima de un diez quiere dezir un diezmo o décimo, y un dos, dos décimos, y un tres, tres décimos, etc., hasta venir nueve décimos. Décimo dezimos, hecha una cosa diez partes yguales, la una. (Pérez de Moya, Arithmética práctica, 1562, pág. 133).

Ejemplo 2:

Hasta aquí se han nombrado todos estos quebrados conforme a la denominación o valor de sus mesmos denominadores, conviene saber, diziendo medios a doquiera que debaxo de la raya avía dos, y tercios a do avía tres, y quartos a do avía quatro, etc., hasta diezmo, por ser el denominador diez. (Pérez de Moya, Arithmética práctica, 1562, pág. 133).

Ejemplo 3:

D’estos 30 saca el tercio y serán 10, y el quinto, que son 6, y los 3 diezmos, que son 9 (porque de treynta un diezmo es 3); summa aora los 30, y los 10, y los 6, y los 9 y montarán 55. (Pérez de Moya, Arithmética práctica, 1562, pág. 266).


2. sust. m.

1ª datación del corpus: Martínez de Burgos, Reportorio premáticas y Cortes, 1551.

Definición:

Parte de los frutos, regularmente la décima, que pagaban los fieles a la Iglesia. (DRAE).

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Que sobre el pagarse los diezmos y el tiempo que se han de pagar se guarden las leyes d’estos reynos. (Martínez de Burgos, Reportorio premáticas y Cortes, 1551, fol. XLVIIIv).

Ejemplo 2:

De aquí se infiere que, si el padre administró los bienes de la prebenda, calongía o dignidad de su hijo clérigo, que será tenido a dar cuenta al hijo de todos los diezmos, frutos y rentas que la prebenda oviere rentado por un actión. (Castillo, Tratado de cuentas, 1551, fol. Vr).

Ejemplo 3:

Y la paciencia que en éstos tuvo, siendo tantos quales jamás nadie en su persona padeció, le acreditó de suerte en el mundo que ninguna cosa señalada sucedía que no se atribuyesse a él, de donde también nació el dezir los poetas que este varón señalado era una de las columnas que sustentavan la máquina del cielo, después de averle contado entre los héroes, tenido y respetado como a dios, ofreciéndole sacrificios y diezmos y jurando por su nombre. (Álaba, Perfeto capitán, 1590, fol. 14r).


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