Diccionario de la Ciencia y de la Técnica del Renacimiento
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Variantes: abivar, avivar.
( de vivo (DECH) ).
Familia léxica: vida, viveza, vivo.

1. v. tr. u. t. c. prnl.

1ª datación del corpus: Álaba, Perfeto capitán, 1590.
Marca diatécnica: Metal.

Definición:

Aumentar la fuerza o la intensidad (de algo).

Antónimos(s):

amortiguar, mortificar.

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Aunque este modo de refinar es sólo para las necessidades y tiempo de una prissa y para que en alguna manera abivar la pólvora que era flaca. (Álaba, Perfeto capitán, 1590, fol. 78v).

Ejemplo 2:

Dizen los beneficiadores que se queman los metales para quitarles las malezas que tienen, y no advierten que, si esto fuera assí, con más fuego se limpiaran y purificaran, y más experimentan lo contrario, pues, al passo que dura más la quema, se aumenta y aviva la maleza y crece la necessidad de más material para resistirle, pena de no sacarles a los metales ni plata ni açogue. (Alonso Barba, Arte de los metales, 1640, fol. 42v).

Ejemplo 3:

En esto se funda también el presto y fácil beneficio por açogue de los metales de oro y plata por cocimiento en vasos de cobre, porque en barro o otros metales es prolijo y no se haze nada. La virtud que el cobre comunica al agua que en él se cuece, aviva al açogue y limpia a la plata, con que fácilmente la embeve y incorpora en sí. (Alonso Barba, Arte de los metales, 1640, fols. 60v-61r).


2. v. tr.

1ª datación del corpus: Pérez Vargas, De re metallica, 1568.
Marca diatécnica: Metal.

Definición:

Hacer que algo arda más (DLE).

Ejemplo(s):

Ejemplo 1:

Y se eche todo en un crisol, y se le dé primero fuego manso hasta que entre en calor y luego se avive poco a poco con los fuelles hasta que se derrita como agua. (Pérez Vargas, De re metallica, 1568, fol. 67v).

Ejemplo 2:

Para qualquier obra que se haga en hornos de reberberación, se advierta que esté la llama clara, porque, en andando escura y ahumado el horno, no funde ni tiene fuerça. Procede esto o de no tener respiración bastante por las ventanas para que salga el humo, y se remedia con destaparlas más, o de que el buitrón donde cae la ceniza está lleno hasta la sabalera, y no ay lugar para que el aire avive y aclare el fuego. Sáquese la ceniza y cessará aqueste inconveniente. (Alonso Barba, Arte de los metales, 1640, fol. 93r).


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